jueves, 9 de julio de 2015

Pensamientos que llevan a la riqueza

  1. Ten un propósito definido. Que este propósito se convierta en una gran obsesión. Decide ser el mejor en tu emprendimiento.
  2. Ten pensamientos creativos e innovadores. Hoy en día los consumidores valoran los productos y servicios creativos e innovadores, por sobre los productos antiguos y pasados de moda. Muchas veces innovar conlleva un gran riesgo, pero si no lo asumes, no podrás saber si tu idea es rentable.
  3. Dedica 30 minutos diarios para el pensamiento creativo y para concentrarte en las cosas que quieres. Son sólo 30 minutos diarios para que vayas trabajando tu mente, creando cosas, estudiando oportunidades de negocios o inventando nuevos productos y servicios. También concéntrate en estos 30 minutos, en las cosas que quieres conseguir en tu vida, qué quieres tener y cómo te imaginas en un futuro.
  4. Lleva siempre contigo una pequeña agenda para anotar las ideas de negocios y oportunidades que se topen en tu camino. Observa como oportunidades los problemas que tienen las personas, las molestias, las incomodidades, etc. Encuentra distintas soluciones a problemas cotidianos que no estén cubiertos por empresas o que estén cubiertos, pero de mala manera.
  5. Crea el hábito de recordarte tu propósito principal todos los días:
    1) al levantarte
    2) varias veces al día
    3) al acostarte
  6. Dirige tus pensamientos. La idea es que entrenes tu mente para ser el mejor, para vender más o para abrir más negocios. Los pensamientos se materializan en acciones.
  7. Controla tus emociones y sensaciones. Practica tu paciencia. Medita, haz yoga, reiki u otros ejercicios para relajar el cuerpo y la mente.
  8. Ordena y planifica tu día a día. Siempre ten labores que hacer diariamente para seguir avanzando en tu proyecto personal. Nunca te quedes 1 día sin hacer nada, aunque sea avanza 1 hora diaria como mínimo en algo. Ese algo va a ir creciendo día a día en base al esfuerzo y dedicación que le pongas.
  9. Es importante que sepas que tú decides qué pensar, qué sentir y qué hacer. El éxito está en tus manos.
  10. Diariamente dedica tiempo a inspeccionar tu avance. Esto es importante, para que verifiques si vas por el camino correcto para alcanzar tu objetivo principal o si tienes que reinventarte.
  11. Ten un fuerte deseo de llegar a ser algo. Esto te llevará a poner todo tu esfuerzo, ganas y pasión para conseguirlo. Lucha por lo que quieres, no te quedes de brazos cruzados esperando a que el éxito toque tu puerta.