domingo, 28 de junio de 2015

¿Le vendes a la gente adecuada?

  1. Decide quién es la gente adecuada y encuentra la manera de llegar a ellos. Si logras llegar a la gente adecuada, ésta te comprará todo lo que vendas sin problemas y seguirá comprándote por siempre.
  2. Contesta preguntas como estas para encontrar a tus clientes adecuados: ¿Quién necesita lo que vendo?, ¿Quién desea lo que vendo?, ¿Quién puede pagar lo que vendo en este preciso momento?, ¿Por qué habría de comprar eso alguien? ¿Hay suficiente gente adecuada a quien venderle?,¿Cómo reconocer a la gente adecuada?, ¿Cómo puedo acceder a la gente adecuada?, ¿Con cuáles de mis clientes queda mejor invertido mi tiempo?, ¿Qué tan grande es la oportunidad de venta?, ¿Quién es financieramente solvente para pagar lo que vendo?, ¿Quién es el más compatible con mi empresa y conmigo? y puedes generar miles de preguntas más que pueden ayudarte con tu emprendimiento. 
  3. Segmenta y clasifica la gente adecuada. Vas a tener clientes más sofisticados y clientes normales. Debes describir cada segmento por edades, gustos, sexo, etc. Lo importante es que lleves un registro o detalle en excel, de cada una de las personas que es posible que te puedan comprar.
  4. Encuentra alguien más que te ayude, que te incentive a seguir, que te de ideas y te corrija en tus errores, dos cabezas piensan más que una. Y si son más en el equipo de trabajo, mejor.
  5. Es importante que sepas que la compra por internet tiene una interacción de 20 segundos aproximadamente hasta que se coordine y concrete la venta en un clic. Estos segundos son importantes, porque al menor error el cliente se aburre y busca otro emprendedor al que comprarle.
  6. Enfócate en atraer nuevos clientes, captar su atención e interés, para finalmente incitarlos a comprar. 
  7. Ingéniate estrategias de marketing, ofertas, promociones, concursos, revísalas y púlelas día a día. 
  8. Usa todos los medios de comunicación que tengas a tu alcance: cartas, correos electrónicos, internet, página web, prensa, televisión, periódicos, radio, llamadas telefónicas, whatsapp, facebook, redes sociales, panfletos, flyers, etc.
  9. Pregúntate si, ¿tu publicidad es invitadora?, ¿tus anuncios son invitadores?, ¿la fachada de tu negocio es invitador?, ¿la locación de tu propia empresa es invitadora?, etc. Puedes crear muchas preguntas más para autoanalizar su emprendimiento.
  10. Tu publicidad debe romper el mundo de apatía e ignorancia en el que están inmersos tus posibles clientes. Esto quiere decir que la gente generalmente al encontrarse con un producto/servicio, o lo ignora por desconocimiento o por miedo a arriesgarse a probarlo, o bien, está arisco debido a la indiferencia que le genera lo nuevo. 
  11. Estudia tu publicidad, esta debe atraer a la gente hacia tu negocio. Ojo con este punto porque debes estudiar las palabras que usarás y también los colores que destacarás. 
  12. Pregúntate si, ¿tu publicidad se dirige a los sentidos de la vista, el oído, el tacto, el gusto o el olfato?, ¿a cuántos de esos sentidos?, ¿cuántos clientes involucraste día a día o por semana?, ¿qué medios y cuántos recursos tienes para hacer publicidad?, ¿qué tan atractiva es tu oferta?, etc. Lo importante es que lleves un registro en excel a todas estas interrogantes, para llevar un orden.
  13. A medida que pasa el tiempo, pregúntate si, ¿estás llegando a la gente adecuada?, ¿estás atrayéndola, interesándola, incitándola a venir y comprar en tu negocio en suficiente cantidad?, ¿estás involucrando efectivamente a tus clientes?, ¿les estás dando lo que quieren?, etc. Es bueno replantearse de vez en cuando tus planes de marketing.
  14. ¿Cuántas personas fueron en la semana a tu tienda física o cuántos visitaron tu tienda online? Es una pregunta básica, que deberías saber responder si alguien te lo pregunta.
  15. Cada semana o cada mes, mide tus resultados y refina tus esfuerzos. Es importante centrarse en la retroalimentación que te entregan tus clientes, ya que con esto puedes refinar tu negocio y encausarlo si así lo requiere.
  16. Crea distintas estrategias de envolvimiento, revísalas y refínalas cada día. Con envolvimiento me refiero a que tienes que intentar que tu cliente te prefiera siempre a ti, aunque aparezca 10 nuevos competidores con mejores precios. La clave está en la atención al cliente y la experiencia de compra.